Arch to Change the World
Taller en Nueva York
“Arquitectura para cambiar el mundo” era el lema propuesto para el taller que tuvo lugar en el verano de 2014 entre Valencia y Nueva York. El objetivo principal era lograr un edificio lo más polivalente posible en una parcela real de Manhattan, ubicada en un barrio donde se preveía una población joven. Nuestra propuesta trataba pues de dar respuesta por una parte a las necesidades de equipamientos de la zona y por otra a las diferentes situaciones de vivienda que se pudieran requerir. Para dar cabida a los múltiples usos, el edificio se distribuiría en torno a un patio central, ubicado en una planta baja a modo de plaza pública, ocupada también por zonas verdes, de reunión, de juegos infantiles, incluso de pequeños comercios. Planta por planta, el patio central distribuiría el espacio en dos bandas: la pública y la privada, o de vivienda. Equipamientos: la banda que vuelca a la calle, tamizada por una celosía estructural que sirve de fachada, acoge en las diferentes plantas los diversos usos públicos -cafetería/librerías, guardería, espacios culturales…-. Vivienda: La banda de vivienda sin embargo reserva su fachada al corazón de la manzana, más tranquilo e íntimo. Las viviendas se construyen por adición de unidades (tanto en horizontal como en vertical), de modo que se logran estudios para una persona o pareja, para una familia pequeña o grupo de estudiantes e incluso células mayores para familias grandes. Además, todas las viviendas encuentran su acceso a través de un corredor exterior que vuelca al gran patio, de modo que se pueden abrir total o parcialmente a él, convirtiéndose en algo más que una zona de paso. El resultado es un edificio donde múltiples usos conviven sin mezclarse, logrando un nuevo modelo de habitar. El proyecto logró el primer premio del taller.
Ideas Clave
- Espacio público
- Combinación de funciones
- Adaptabilidad